¡ Vamos a jugar !

 

Querido Blair:

¿Qué tal estas? ¿Con ánimo? ¿Con fuerzas? Espero que sea así porque las vas a necesitar.  Me entristece mucho tener que escribirte esta carta pero he de hacerlo porque no quiero que nada te sorprenda y que sepas lo que te viene. Seré rápido y conciso…vas a tener uno de los peores tragos de tu vida. Uno de esos días que te marcarán. De esos días que dolerá  más lo psicológico que lo físico. Como sabes, los días que te obligan bajar al patio, te escondes  en la zona mas alejada, en el frontón, donde solías jugar con tu mejor y único amigo antes de que  se mudase.  Estarás allí sentado, solo, sin molestar a nadie y sin querer ser molestado.  Unos chicos se te acercarán  (algunos de tu clase y otros de cursos superiores)  ofreciéndote jugar con ellos al frontón.  Entonces, en esos momentos, por favor, di que no te apetece y vete donde haya más gente. No te quedes allí. Rechaza la oferta, en realidad no están siendo amables contigo.  Te explico que te va a pasar…porque sé que no vas a ser capaz de decir que no. Porque sé que tardarás años en aprender a decirlo.

El juego va a tener una mecánica muy sencilla. Ellos cogerán los dos balones de futbol y tú junto a otro chico seréis porteros.  Pero no Blair, ninguno de los dos vais a ser porteros de nada. El otro chico lo único de lo que se encargará será de que tu no puedas salir de ese ‘juego’.  Mientras que tu papel será recibir (aunque ellos lo llamen parar) los balonazos  que entre carcajadas y vejaciones irán directos a tu cuerpo  y no a la inexistente portería que se acaban de inventar para engañarte.  Intentarás huir pero no podrás. Empezaras a llorar y eso a ellos les parecerá divertido.  Les pedirás que paren pero eso les incentivará a ser más rápidos y más agresivos.  Empezarás a toser por los golpes que recibes en el pecho  y en el estómago pero eso no será impedimento para que paren.   Por lo que llegaras a un punto en el cual ni intentarás huir ni pedir clemencia. Tan solo pedirás con todas tus ganas  que el timbre del colegio suene, se marchen y te vuelvan a dejar solo. Querrás desaparecer, que te trague la tierra e incluso te sentirás avergonzado de ti mismo como si hubieras sido tú el que hubiera hecho algo malo. Te secarás las lágrimas para dirigirte a clase y disimularás con tu cuerpo dolorido como si nada hubiera pasado. Como si todo estuviera bien. Como si todo hubiera sido un mal sueño. Y todo por miedo. Por miedo a represalias si descubren a tus agresores.

 

Sin título-1

Nos vemos en:

Twitter: @EneasBlair

Instagram: @EneasBlair

19 comentarios sobre “¡ Vamos a jugar !

  1. Es curioso, tengo 44 añitos voy a estudiar a diario. Y sabes que es lo peor estas situaciones con violencia psicológica se dan a diario en mi aula. Piensas que al ser mas adultos esas cosas se dejan de hacer. Soy una ilusa. Felicidades por trascribirlo tan elegantemente .

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  2. Es una pena leer esto, pero me quito el sombrero ante ti por contarlo. Se requiere de mucha valentía para hacerlo. Al final, y aunque suene tonto, todas estas vivencias solo nos hacen más fuertes, aunque en esos momentos nos sentimos el ser más débil. Éxitos!

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