CASA ANTIGUA, SILLON NEGRO.

Querido Blair:

 

Seguro que ya empiezas a estar cansado de tantas cartas de advertencias. Seguro que te duermes todas las noches pensando que será lo siguiente y fantasearás con no recibir ninguna carta más.  Porque sabes que si no llegan más cartas a tus manos es porque todo ha mejorado. Que todo ha cambiado. Pero siento decirte que quedan más cartas. Bastantes más cartas.

Te lo voy a decir sin más rodeos… a tu corta a edad vas a empezar a necesitar ayuda de una profesional. Una de esas profesionales a las que llaman psicólogas. De esas señoras que te sientan en una silla y te hacen preguntas que no entiendes por qué lo hacen y que importancia tienen. Simplemente un día tu madre te hará montar en el coche y conducirá hasta una zona de tu ciudad totalmente nueva. Entrarás en una casa antigua (pensando que vais a visitar a una amiga) y te sentarás en un sillón negro. Tu madre te  dejará  a solas con esa señora y  quedará en volver a recogerte en una hora.  Sé que no entiendes nada. Empezarás a pensar que has ido a clases particulares  hasta que te das cuenta de que ni llevas material escolar ni ella te está mandando nada relacionado…si no que te está haciendo  preguntas personales, sobre cómo vas en el cole, quienes son tus amigos, que haces en el patio, cuál es tu asignatura favorita  y como estudias ,es como si intentase ser tu amiga, como si quisiera ganarse tu confianza.

Ella va  a darte métodos y maneras de estudiar para que tus notas mejoren. Iras durante meses a casa de esa señora y cada vez entenderás menos ¿Son clases particulares o no son clases particulares? No entenderás porque te hace leer textos, resumirlos y hacer esquemas. No entenderás porque te enseña la importancia de ser ordenado, de usar rotuladores de colores y un sinfín de técnicas de estudio.  El objetivo de esta señora será que mejores tus calificaciones, sin ser capaz de ver más allá. Sin ser capaz de ver que tus compañeros te insultan a diario, que estas solo en el patio, que tienes miedo de ir al colegio, que odias tener que levantarte cada mañana para repetir día tras día el mismo infierno. No será capaz de ver que un niño no vale por las notas que saque, si no por cómo es como persona. No será capaz de ver que no eres feliz. No será capaz de ver que no reías como lo hacían el resto de niños. No será capaz de ver que no tienes ni un solo amigo. No será capaz de ver que no te atreves a decir todo lo que estas sufriendo. No será capaz de ver que tu problema no es académico sino que es a nivel social.  No será capaz de ver el rechazo social que sufres y mucho menos será capaz de ver el auto rechazo que empieza a forjarse en tu interior.

Querido Blair si tu madre te está llevando a casa de esta señora es porque quiere que tu situación mejore,  aunque la psicóloga no sea capaz de ver tu problema.

chulin

Nos vemos en :

TW – @EneasBlair

IG – @EneasBlair

Anuncios

De defecto a virtud

Querido Blair:

¿Qué tal estas? Tranquilo no hace falta que me respondas, es solo para romper el hielo entre nosotros …eso si…atiende a todo lo que  voy a decirte en esta carta porque es  importante. Y por favor, haz el esfuerzo de creerme una vez en tu vida. Sé que  aun no lo sabes, pero una de tus futuras frases favoritas será esta:

 Un defecto es una virtud a la que no se le ha prestado suficiente atención.

 Sé que aun no  lo entiendes,  pero tiene mucho que ver contigo, con quien eres y con quién serás en un futuro.  A lo largo de tu vida vas a ser una persona con la autoestima baja y con grandes complejos.

Pero empecemos con el primer complejo que recuerdas. Un complejo que te perseguirá durante años y que luego ‘sarcásticamente’  se convertirá en una de tus armas. Tu voz.  No quiero que al leer esto te pienses que tu voz es particularmente fea, desagradable o nada por el estilo.  Será una voz de un niño de tu edad.  De un niño que en un futuro será un apasionado del canto y que luchará con uñas y dientes por ser un buen Tenor. De un niño que a la más mínima  oportunidad que tenga cantará hasta que todos esos  ‘compañeros’ de clase le magullen tanto que deje de cantar. Incluso cuando en el conservatorio te pidan entonar una partitura preferirás no hacerlo o incluso hacerlo mal antes que mostrarte tal y como eres.   Y no se quedará ahí la cosa. Llegarás a acomplejarte  tanto que empezarás a ser incapaz de hablar en público.  Cuando tus profesores te pregunten algo, simplemente te limitarás a encogerte de hombros y a negar con la cabeza.  Cualquier cosa te será válida antes que hablar en público.

Sé que ahora mismo me sería muy fácil decirte que no hagas caso, que esas risas no significan nada, que no tienen fundamento alguno y un millón de razones más. Pero sé que no me creerías ni aunque te pusiese pruebas delante de ti. Porque al fin y al cabo tendrás una prueba cuando tus profesores del conservatorio decidan  llevarte a la radio local (junto a otra chica) a cantar un par de villancicos y a haceros una pequeña entrevista. ¿Acaso en esos momentos no puedes percatarte de todo?  ¿No puedes mirar a tu alrededor y darte cuenta de que eres el único niño de todo el conservatorio al que han llevado? ¿Acaso no puedes ver que eso es una buena señal? ¿Acaso no puedes ver que eso es algo bueno?  ¿No lo ves? ¿De verdad? ¿No?  Se  que no lo ves y que hasta que no pasen años no te vas a dar cuenta de todas estas cosas que te estoy contando. Pero tranquilo. Que nadie puede huir de su destino.

canto opera 2

Nos vemos en:

Tw – @EneasBlair

Ig – @EneasBlair

Gracias por ser mi amigo.

Querido Blair:

 

¡Hey pequeñajo! ¿Qué tal te va todo? No sabes las ganas que tenía de poder escribirte esta carta.  Vas a empezar una nueva etapa  y no me refiero a que te vayas a volver a mudar (ni nada parecido) si no que va a aparecer  alguien importante en tu vida. Una de esas personas a las que mirarás a los ojos y reirás a carcajadas tras haber hecho una gamberrada (si es que a eso se le puede llamar gamberrada).  Una de esas personas con las que pasarás las largas tarde de verano y las cortas tardes de invierno. Una de esas personas con las que ir a jugar a cualquier sitio, en cualquier momento y de cualquier manera. Una de esas personas que no  te juzgarán por tu manera de ser aunque todo el mundo te sigue juzgando en el colegio. Una de esas personas a las que lo único que le importa es poder salir a jugar y poder tardar lo máximo posible en volver a casa.  Una de esas personas que es un oasis en medio del desierto.

En efecto, después de tanto tiempo estando solo al fin vas a tener un amigo. Solo quiero que disfrutes con el todo y cada uno de los momentos que te regale la vida. Que corras mientras ríes a mandíbula desencajada. Que te manches la ropa, las zapatillas, el cuerpo, la cara, y hasta los dientes si hace falta. Que deambules por la ciudad sin destino alguno. Que vayas al cine por primera vez sin tus padres. Que fantasees con todas las cosas que queréis ser de mayores. Deja que el tiempo se detenga cada vez  que no os apetezca volver a casa. Que la pared de frontón os parezca pequeña en comparación con vuestras ganas de jugar. Porque una tarde de verano le verás especialmente triste y te contará entre lágrimas que sus padres han conseguido un nuevo trabajo y que se mudan a otra ciudad. Una de esas ciudades que escasamente sabes situar en el mapa. Y que según lo pronuncia suena lejos, muy lejos de ti. Muy lejos de vuestras tardes de verano, de vuestras risas, de vuestras noches de cine, de vuestras competiciones de frontón y sobre todo muy muy lejos de lo que teníais planeado.  Por eso pequeñajo te pido que disfrutes de cada y uno de esos momentos. Porque aunque vayan a ser eternos en tu memoria, solo lo serán ahí. En tu memoria.

i miss you